El tercer día amaneció buscando un taller para pegarle una tensadica a mi cadena, estaba algo floja, nos hizo perder una horita pero el camino hacia Oporto no era demasíado largo en un principio.

Hicimos caso a nuestro amigo motero y fuimos por la ruta que nos aconsejo, una autentica pasada, los topógrafos esta vez si que hicieron su trabajo bien, curvas perfectamente dibujadas sin sustos y esperando ver un ciervo cruzar el carril, nos quedamos con las ganas. Sanabria creo recordar que se llamaba estos pueblos. Inclusive David sugirió dar otra pasada, no soy yo partidario de hacer el camino dos veces, llámame manioso.
Las paradas para evacuar liquido eran tan comunes como las de repostar liquido, logicamente todo lo que entra tiene que salir.
Pasábamos por los pueblecitos y aldeas llamando la atención que a todos nos gusta que nos miren.

Ya en Portugal primera parada en el país vecino para enterarte que los jodios tienen peores carreteras, la gasolina mas cara, conducen peor y encima no hablan en castellano
Después que el GPS de Fran nos hiciera una ruta turística por los barrios altos de Oporto, nos aparco en la puerta del Hotel segundo susto del día aparcar cuatro motos 40 € si lo se me llevo la cadena del koki y aparco atado a una farola como toda la vida de dios.
Duchita, chanclas.... Y mientras que alguno se aclaraba con el teléfono para poder llamar a dar el parte (las mujeres son seres que sienten y padecen) otros invertíamos en PULLANDBEAR comprandonos unos pantalones bonitos bonitos bonitos. 

Oporto es una ciudad 100x1oo aconsejable es realmente bonita.





Si nos pasamos haciendo los tontos terminamos los cuatro en el agua. FRAN (YO ME IRÍA A CENAR A SABIÑANIGO)